Mostrando entradas con la etiqueta Trastorno de Personalidad.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trastorno de Personalidad.. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de diciembre de 2011

¿Locos O malos? Una revisión del trastorno de personalidad antisocial o disocial.M.Delgad,A.González,A.Moren,E.Pérez,N.Ponte,A.C.Sierra


Las dificultades para distinguir entre la enfermedad mental y la maldad pura  y simple cuentan,  en nuestra cultura,  con una muy  larga tradición  (1,  2,  3).  A  lo largo de la historia, tanto los descubrimientos científicos sobre la psique y sus  enfermedades como los esfuerzos  nosológicos de notables teóricos han ido contribuyendo de manera muy importante a la delimitación de los trastornos mentales,  de modo que los síntomas y signos observables en éstos no sean confundidos con ninguna otra cosa.  Sin embargo, aún hoy nos encontramos con algunos trastornos que ponen en entredicho nuestra capacidad para distinguir y, por ende, nuestras habilidades para tratar, clasificar o denominar, e incluso, simplemente, aceptar o tolerar estos problemas. Un caso paradigmático nos lo presenta la entidad nosológica que en las modernas clasificaciones se viene denominando trastorno de personalidad  antisocial  (TPAS)  o  disocial  (4).

«This disease is beyond my practice» (<  frase  del  Médico en Macbeth,  de  Shakespeare,  V,  1).  La misma cita aparece tanto en el clásico trabajo de Cleckley (5) como en el mucho más reciente de Loma S.  Benjamin (6),  separados ambos por más de medio siglo.  ¿Debemos entender, por ello, que no se han producido avances en la comprensión y el tratamiento del TPAS? Desde luego que no.  
Pero s í  es bien cierto que en los últimos años se viene desarrollando un intenso debate sobre los criterios diagnósticos para  este trastorno,  y  que la tarea de  obtener un  amplio  consenso  con  respecto  a tales  criterios  parece bastante complicada.  Asimismo,  muchos  profesionales  de la Salud Mental  siguen siendo pesimistas sobre las  posibilidades de  hallar tratamientos eficaces para el TPAS.  Pese a todo,  se ha realizado recientemente un estudio de campo sobre este trastorno de cara a la confección del DSM-IV, lo cual mantiene vivo el interés al  respecto.  Además, la literatura reciente cita una serie de posibles medidas terapéuticas sobre las cuales merecería la pena profundizar, y se hace referencia, por ende, a toda una serie de prácticas preventivas precoces que es necesario tener en cuenta.  Una de las consecuencias más importantes del interés mantenido sobre los trastornos de personalidad, y más en concreto sobre el TPAS, es el reconocimiento de que las personas afectadas tienden a sufrir bastante por ello, y necesitan ayuda (7). 
A pesar de la impopularidad de los pacientes antisociales entre nuestros profesionales y, por  supuesto, en la sociedad en general,  diversos autores postulan que éste es  un trastorno tratable y ocasionalmente curable  (8).  Dado que tales individuos tienden a hacer daño o incluso a matar a otras personas,  o bien a hacerse daños  a ellos mismos  o  suicidarse,  y dado que a menudo entran en conductas delictivas  o  se convierten en padres descuidados o maltratantes, la búsqueda de soluciones razonables y humanitarias para todo este tipo de problemas con los que tales pacientes confrontan a la sociedad resulta sencillamente irrenunciable. Así quizá sea posible que, cuando menos en algunos casos, podamos completar la frase del Médico en Macbeth:  «. . .yet I have known those. . .  who have died holily in their beds»  (<< ••• si bien he sabido de algunos que alcanzaron el final de sus vidas santamente y en sus lechos»). El presente artículo revisa  diversos  aspectos  de interés  relativos  al  diagnóstico,  la comorbilidad,  la epidemiología, la etiología, el curso, el pronóstico, el tratamiento y la prevención del trastorno de personalidad antisocial, así como de algunos síndromes de características similares.