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viernes, 20 de julio de 2018

“FACTORES SOCIOFAMILIARES INFLUYENTES EN EL DESARROLLO PERSONAL Y SOCIAL DE LOS ADOLESCENTES INFRACTORES DEL CENTRO JUVENIL ALFONSO UGARTE” Extracto de Tesis presentada por el Bachiller: Erick Amadeu Sanchez Vilca. PERÚ 2018

Capítulo II 
2. La adolescencia, la Familia y la Delincuencia Juvenil

2.1. Adolescencia. 
Etimológicamente, adolescencia deriva del termino latino “adolescere”, que significa “crecer” y es definido como la etapa de desarrollo entre la niñez y la edad adulta. En el proceso de crecimiento y desarrollo del ser humano permite evidenciar periodos con características más o menos definidas no solamente desde el punto de vista físico sino también emocional y social. Cada uno de estos periodos y más aún la adolescencia, es influenciados por factores genéticos, el estado previo de la salud o enfermedad, las experiencias de etapas anteriores, las condiciones propias e inherentes del medo físico, cultural y social en que se desenvuelve el individuo, sus aspiraciones, sus deseos y la necesidad en el futuro de desempeñarse como persona adulta (Cruz P., 2004). 

Cabe recalar que según la estrategia de IMAN (Integración del Manejo de Adolescentes y sus Necesidades), perteneciente a la OPS, no existe un concepto universal de adolescentes, sino muchas definiciones, que catalogan a las y los adolescentes por la edad, o por sus características biológicas o psicológicas (Iman/Ops, 2005). Por ello se considera las siguientes definiciones. Según la OMS, citado por Fitzgerald H, Strommen E. y Mckinney J. La define como “Aquella etapa de cambios de la vida en la que se transita de patrones infantiles a adultos, produciéndose profundas modificaciones sociales y psicológicas, llegando a la independencia económico”. Considera la adolescencia desde los 10 a 19 años de edad. 

Según el MINSA (Ministerio de Salud, 2009) define la adolescencia como la etapa que presenta ciertos cambios, tanto en el aspecto fisiológico (estimulación y funcionamiento de los órganos por hormonas, femeninas y masculinas). Cambios estructurales anatómico y modificaciones el perfil psicológico y de la personalidad; Sin embargo, la condición de la adolescencia no es uniforme y varia de acuerdos a las características individuales y de grupo. Actualmente, acorde con la normativa nacional, establece a la adolescencia como la población comprendida desde los 12 años de edad hasta los 17 años 11 meses y 29 días. Es en la adolescencia donde se fijan prácticas y valores que determinan en el futuro la forma de vivir sea o no saludable en el presente y el futuro. Es importante que la familia ofrezca el soporte, orientación y modelos positivos necesarios que permitan el desarrollo y crecimiento de sus miembros (MINSA, 2005). 

Según Barbaran (2009), la adolescencia comprende cambios físicos, psicológicos y sociales es el periodo en que una persona se prepara para ser un adulto productivo, con familia y con deberes ciudadanos. Erikson (1968), que consideraba a la adolescencia como un periodo de moratoria o aplazamiento en el que se han alcanzado capacidades tanto físicas como cognitivas muy similares a las de los adultos, pero en el que todavía no se asumen las responsabilidades familiares y laborales típicas de la adultez. Según Piaget, caracterizaba a la adolescencia como un periodo de desequilibrio psíquico, conflicto emocional y conducta errática, afirmando que los adolescentes oscilan entre la rebelión y la conformidad, no sólo son egoístas y materialistas, sino también moralmente idealistas; su conducta fluctúa entre ser desconsiderados y rudos pero también cariñosos y tiernos; entre el ascetismo y el hedonismo, el entusiasmo infatigable y el hastió indiferente; entre la confianza más absoluta y la duda medrosa. 

La tarea fundamental de la adolescencia es lograr la inserción en el mundo de los adultos. Para lograr este objetivo las estructuras mentales se transforman y el pensamiento adquiere nuevas características en relación al del niño: 
 Comienza a sentirse igual ante los adultos y los juzga en este plano de igualdad y entera reciprocidad. 
 Piensa en el futuro, muchas de sus actividades actuales apuntan a un proyecto ulterior. Quiere cambiar el mundo en el comienzo a insertarse. 
 Tiende a comprender sus teorías (filosóficas, políticas, sociales, estéticas, musicales, religiosas) con sus pares, al principio solo con los que piensan como él. 
 La discusión con otros le permite, poco a poco, el desarrollo (aceptar que su verdad es un punto de vista, que puede haber otro igualmente valida y que puede estar equivocado).  La inserción en el mundo laboral promueve más aún que la discusión con los pares, la descentración y el abandono de dogmatismo mesiánico, (mi verdad es la única verdad). 
 Los proyectos y sueños cumplen en esta etapa la misma función que la fantasía y el juego en los niños: permiten elaborar conflictos, compensar las frustraciones, afirmas el yo. imitar los modelos de los adultos, participar en medios y situaciones de hecho inaccesibles.
 La capacidad de interesarse por ideas abstractas le permite separa progresivamente los sentimientos referidos a ideas de los sentimientos referidos a las personas que sustentan esos ideales.

2.1.1.Desarrollo de la Adolescencia 

2.1.1.1. Desarrollo Biológico 
Una de las características fundamentales de la adolescencia es la serie de cambios biológicos conocidos como pubertad. Estos cambios transforman físicamente al joven desde un niño a un adulto maduro desde el punto de vista reproductor. Este proceso es tan elemental en el desarrollo de la adolescencia que muchas personas identifican la pubertad como el comienzo de la adolescencia. La pubertad implica un conjunto de acontecimientos biológicos que producen cambios en todo el cuerpo (Coleman y Hendry, 1999). 

2.1.1.2. Desarrollo Psicosocial Esta visión subraya la influencia de los factores externos. La adolescencia es la experiencia de pasar a una fase que enlaza la niñez con la vida adulta, y que se caracteriza por el aprendizaje de nuevos papeles sociales: no es un niño, pero tampoco es un adulto, es decir, su estatus social es difuso. En este desarrollo del nuevo papel social, el adolescente debe buscar la independencia frente a sus padres. Surgen ciertas contradicciones entre deseos de independencia y la dependencia de los demás, puestos que se ve muy afectadas por las expectativas de los otros. Los adolescentes buscan establecerse e identificarse dentro del ambiente social, buscan coordinar la auto seguridad, la intimidad y la satisfacción sexual en sus relaciones.

 2.1.1.3. Desarrollo Cognitivo La adolescencia es una etapa avanzada de cognición en la que la capacidad de razonar va más allá, del pensamiento concreto a uno abstracto, descrito como un pensamiento formal. Piaget señala la importancia del cambio cognitivo y su relación con la afectividad. El importante cambio cognitivo que se produce en estas edades genera un nuevo egocentrismo intelectual, confiando excesivamente en el poder de las ideas.

2.1.1.4. Desarrollo Psicológico La tarea evolutiva centra de la adolescencia, según Erick Erickson, es la formación de una identidad individual coherente. La identidad es la autodefinición de una persona con respecto a otras personas, a la realidad y a otros valores. En la identidad hay un componente psicológico, referido a la imagen psicológica que cada persona tiene de sí mismo y otros componentes sociales, referido a la imagen que el grupo tiene de sí mismo. Esta autodefinición se forma a medida que el adolescente elige valores, creencias y metas en la vida tras explorar las alternativas y desempeñar distintos roles. 

2.1.1.5. Desarrollo Social La socialización de los adolescentes se realiza a través de la familia, el instituto, el grupo, los medios de comunicación y las normas culturales la familia es el primer agente de socialización durante la niñez y es muchas veces quien selecciona de manera directa o indirecta a otros agentes, pudiéndolos limitar o controlar el impacto de los demás agentes de socialización como por ejemplo; elegir el instituto y controlar la relación del adolescente con los medios de comunicación y sus grupo de amigos (Coleman y Hendry, 1999). Es el seno de la familia donde la persona se socializa, aprende y adquiere tanto creencias como actitudes, normas sociales interiorizadas, valores, intenciones y hace a partir de ellas unas u otras conductas. El aprendizaje, la observación y las consecuencias de las acciones van poco a poco moldeando el modo de ser del niño y posteriormente del adolescente. 

La idealización de los padres otras figuras con profesores que se mantiene hasta la entrada en la adolescencia, deja paso a una visión más realista de los mismos. Se produce unos alejamientos de la familia y una identificación con grupo de amigos que pasan a ocupar un papel de mayor peso, convirtiéndose en el refugio y sustitución de la relación perdida. Los amigos ayudan a suavizar estos sentimientos de debilidad y las interacciones con ellos, son importantes campos de prueba de las cualidades interpersonales del adolescente y no deben ser interferidos. Le permite al adolescente poner en práctica lo aprendido con otros agentes socializadores y a la vez, le comunica normas, valores y formas de actuar en el mundo (Dulanto, 2000). En cuanto a los medios de comunicación, se considera que influyen en la socialización ya que transmiten conocimientos a la vez que son muy potentes en reforzar los valores y normas de acción social aprendido con los otros agentes socializadores (Perales y Chica, 2003). 

2.1.1.6. Desarrollo Moral Es necesario, tener en cuenta que el tema del pensamiento formal, propio del periodo adolescente, es uno de los que más tiempo ha tardado en ser estudiado de forma experimental y con cierta continuidad por investigadores que no se integraban dentro de la Escuela de Ginebra. Carretero (1998b) detalla este aspecto indicando que las primeras obras fundamentales sobre el pensamiento formal datan de la primera mitad de la década de los cincuenta (Inhelder y Piaget, 1955). No se vuelve a retomar el tema hasta finales de los años setenta, fecha en la que ya se va investigando más y de forma más detallada por un buen número de investigadores. La adolescencia es la etapa en la que los individuos se suelen adherir a valores y además, este sistema de valores permanece estable en la adultez en la mayoría de los casos. En este período se define la orientación que por lo general la persona mantendrá durante el resto de su vida en relación a metas, fines y proyectos. 

El desarrollo moral se corresponde con un dominio donde las transformaciones son profundas en la etapa adolescente. Implica la evolución progresiva de la apreciación individual de normas y valores sociales, y comprende tres aspectos fundamentales: 
 Un nivel conceptual o cognitivo, que incluye los juicios morales, la representación de las normas, el razonamiento y la conciencia moral. 
 Un nivel actitudinal, referido a elementos emotivos y de orientación evaluativa. 
 Un nivel pragmático, que considera las acciones y comportamientos morales, como la conducta cooperativa, prosocial o de solidaridad. En el estudio del desarrollo del juicio y razonamiento moral, destacan los análisis y modelos de dos influyentes autores. Piaget, interesado principalmente en el desarrollo del juicio moral en la infancia y Kohlberg, centrado en este desarrollo a lo largo de la adolescencia y la edad adulta (Molpeceres, 1991).

2.1.1.7. Desarrollo Cultural 
Considera la adolescencia un tiempo en que una persona cree que merece los privilegios de los adultos, pero le son negados. Esta etapa termina cuando la sociedad le da poder completo y estado de adulto. 

2.1.1.8. Desarrollo Físico 
La adolescencia se caracteriza por grandes cambios físicos que trasladan a la persona desde la niñez hasta la madurez física. Estos cambios son importantes desde dos perspectivas, por un lado, con ellos se consiguen la madurez orgánica del cuerpo humano y por otro, por las necesidades de estilos de salud adecuados para que estos cambios acaben con éxitos y se logre la adecuada madurez funcional (Behrman, Kliegman, y Arvin, 2001). 

2.1.1.9. Desarrollo Espiritual 
Las creencias espirituales se relacionan de forma íntima con los aspectos éticos y morales del auto concepto por lo que se deben considerar como parte de sus necesidades básicas. Según Fowler indica que siete etapas en el desarrollo de la fe, los cuatros primeros en intima asociación con el desarrollo cognitivo y psicosocial del niño y paralelas a él. La adolescencia se sitúa en la cuarta etapa, individualizadoras reflexivas. Los adolescentes se vuelven más escépticos y empiezan a comparar las normas religiosas de sus padres con las de los demás, también empiezan a comparar con el punto de vista científico. Es un tiempo de búsqueda y no de logros. Intentan determinar que conductas religiosas adoptaran e incorporaran a su propio conjunto de valores, dudan de muchas ideas religiosas y no elaboran conceptos profundos hasta el final de la adolescencia o comienzo de la edad adulta (Behrman, Kliegman, y Arvin, 2001). 

2.1.1.10.Desarrollo Afectivo 
Tras el período turbulento de la pre adolescencia, la conducta de los jóvenes suele sosegarse. Las relaciones familiares dejan de ser un permanente nido de conflictos violentos y la irritación y los gritos dejan paso a la discusión racional, al análisis de las discrepancias y hasta a los pactos y los compromisos

Esto significa que el adolescente ha conseguido librar con éxito el combate contra las exigencias libidinales infantiles, de las que no obtiene ya satisfacción, y está dispuesto a afrontar las dificultades que conlleva su nueva condición, por fin plenamente asumida, de joven adulto. 

A partir de este momento, el conflicto se desplaza desde la ambivalencia afectiva a la reivindicación de ciertos derechos personales, entre los que destacan las exigencias de libertad e independencia, la libre elección de amistades, aficiones, etc. El adolescente intenta experimentar sus propios deseos más allá del estrecho círculo de las relaciones familiares y para ello necesita imaginarse reprimido por los padres, lo esté o no. 

La fantasía de represión de sus iniciativas es estructurarte para su afectividad, que obtiene una base firme para iniciar experiencias adultas. La represión real, por el contrario, coloca al adolescente en una situación de desequilibrio, que puede precipitar prematuramente los tanteos del joven en el mundo de los adultos, o bien –operando en sentido contrario desacreditarlos por completo. 

En resumidas cuentas: en este segundo momento de la adolescencia, los intereses afectivos de los jóvenes abandonan masivamente el ámbito familiar, estableciendo nuevas elecciones de objetos afectivos extra familiares, como es propio de todo adulto. El problema reside en que la afectividad va más allá de la familia, pero el adolescente sigue viviendo y tal vez por mucho tiempo- en el domicilio paterno.

 2.1.2.Etapas de la Adolescencia