martes, 14 de junio de 2011

LOS TRASTORNOS DEL COMPORTAMIENTO EN EL AULA ORDINARIA: CONCEPTOS, TIPOS E INTERVENCIÓN EDUCATIVA. María Isabel Díaz de la Peña López

 A menudo nos encontramos en nuestro trabajo con alumnos que presentan un “comportamiento inadecuado” que nos llama bastante la atención y que no sabemos cómo atajarlo. Por este motivo, creo conveniente explicar qué son los trastornos del comportamiento, qué tipos nos podemos encontrar en nuestras aulas y cómo podemos intervenir o dar una respuesta educativa adecuada. En primer lugar, vamos a definir los trastornos del comportamiento desde la perspectiva de diferentes autores:

  • Kazdín (1995) considera los TGC (trastornos graves de conducta y del comportamiento) como “un patrón de comportamiento persistente a lo largo del tiempo, que afecta a los derechos de los otros y violenta las normas apropiadas de la edad.”
  • Brioso y Sarriá (2003) lo definen como “ciertas conductas que afectan a la relación del sujeto con su entorno que interfiere negativamente en su desarrollo, que se constituyen en síntomas pero que no se organizan en forma de síndrome, sino que se presentan de forma aislada o en combinaciones muy limitadas…; que no son patológicas en sí mismas sino que el carácter patológico viene dado por su exageración, déficit o persistencia.”
  • José Domínguez Alonso (2008) hace referencia a los problemas de conducta como ”el comportamiento que afecta negativamente a uno mismo y al entorno en que viven (familia, escuela y grupo de amigos…) que llevan al individuo a romper las normas de convivencia y deteriorar el desarrollo personal y social.”
  • Una vez definidos los trastornos del comportamiento pasamos a explicar las diferentes clasificaciones.
TRASTORNO DEL DÉFICIT DE ATENCIÓN CON O SIN HIPERACTIVIDAD. Definido, según el DSM-IV (TDAH), como “el patrón persistente de desatención y/o hiperactividad, impulsividad o inhibición, que es más frecuente y grave que el observado habitualmente en sujetos de un nivel de desarrollo similar.”
TDAH/HI: TRASTORNO DEL DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACITIVIDAD con predominio hiperactivo/impulsivo, considerando la impulsividad como al alumno que responde de forma precipitada, presenta dificultad para guardar su turno e interrumpe a todos, y la hiperactividad cuando hablan y se mueven en exceso.
TDAH/I: TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD con predominio del déficit de atención.
TDAH/C: TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD tipo combinado.
TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE (TND): es un patrón de conducta que se manifiesta en un recurrente rechazo a la autoridad, que dura al menos seis meses y suele darse antes de los 9 ó 10 años. Los que lo padecen presentan un comportamiento desafiante, desobediente y provocador. Suelen ser niños hostiles, que se resisten a obedecer, suelen romper las reglas y no siguen las normas esperadas para su edad. Los comportamientos más habituales suelen ser:
-   Quejas, lamentos lloros, discusiones, gritos y palabrotas.
-   Incumplimiento de encargos y tareas.
-   Destrucción de objetos propios y ajenos.
-   Susceptibilidad e irritabilidad.
-   Enfrentamientos groseros con los adultos y peleas.

En este tipo de trastorno (TND) está asociado a:
-  Una baja autoestima.
-  Poca tolerancia a la frustración.
-  Mala relación con los amigos.
-  Eventualmente bajo rendimiento académico.

          ¿Cómo nos planteamos el intervenir con este tipo de alumno o dar una respuesta educativa adecuada?
Podemos trabajar a:
nivel académico y cognitivo: centrándonos en sus aptitudes, en el estilo cognitivo, teniendo en cuenta su nivel de competencia curricular, trabajar a través de “la economía de fichas”, etc.
nivel social: con el aprendizaje de habilidades sociales, ofreciendo un mayor grado de integración, trabajando la autoestima, las atribuciones y expectativas del alumno.
nivel comportamental: estableciendo una línea base con los objetivos conductuales alcanzables.

TRASTORNO DISOCIAL (TD): Según Arias B (2000): “es un producto ya de una personalidad trastornada en que aparece la transgresión a las normas sociales, que supone un enfrentamiento directo a las instituciones sociales y con el establecimiento de lazos afectivos correctos y deriva en una reacción institucional que terminaría afianzando las conductas perturbadoras del niño como forma cristalizada de la personalidad.”
          Se caracteriza por mostrar un patrón de comportamiento persistente y repetitivo en el que suelen incumplir importantes normas sociales propias de su edad y vulnerar el derecho básico de los otros.
Este trastorno disocial  puede ser:
De inicio temprano: antes de los 10 años. Durante la primera infancia se puede manifestar también un TDAH-H o un TND. Este tipo de inicio puede presentar un pronóstico peor y desarrollar un trastorno antisocial de la personalidad en la etapa adulta. 
De inicio en la adolescenciapresenta reacciones desmedidas e incumplimiento sistemático de las normas, en presencia de otros. Su pronóstico es menos grave. Se caracteriza por comportamientos agresivos como amenazas, intimidaciones, provocación de peleas, crueldad física con personas, con animales… 
          Este tipo de comportamiento en entornos más cercanos (como la familia, la escuela, el barrio) y en relación con laspersonas conocidas (como padres, vecinos) generan graves conflictos que se van agravando progresivamente.
          Implica un deterioro significativo en las actividades familiares, escolares y sociales de la persona.
          Su personalidad viene determinada por:
-  Una  escasa empatía y preocupación por los demás.
-  Dificultad para percibir sentimientos, deseos e intenciones ajenas.
-  Insensibilidad y poca capacidad para reconocer la culpa.
- Autoestima distorsionada (con alta o baja autoestima).
-  Inestabilidad emocional.
-  Baja tolerancia a la frustración.
           ¿Cómo ofrecer una respuesta educativa adecuada a estos alumnos?
          Esta respuesta educativa se debe hacer con:
- La existencia de adultos de referencia que tengan capacidad de empatía, estabilidad emocional, con un rigor en las exigencias y flexibilidad en la aplicación de las consecuencias.
-   La existencia de tutorías con espacios y tiempos reservados.
-   Un Plan de convivencia colectivo e individual con normas, límites y consecuencias.
-   La participación del alumno.
-   La participación de la familia en el seguimiento y control del comportamiento escolar.

Sintomatología:
TDAH
Déficit atencional
Sobre actividad motora
Impulsividad
TND
Negativismo
Hostilidad
Desafío (hacia la figura de autoridad)
TD
Agresión a personas y animales.
Destrucción de la propiedad.
Fraudulencia o robo.
Violaciones graves de las normas.
Manual de atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo derivadas de Trastornos Graves de Conducta. 4. Consejería de Educación. Junta de Andalucía.
-  ALTERACIÓN CONDUCTUAL SECUNDARIA A OTROS TRASTORNOS MENTALES: A veces nos encontramos con alumnos que presentan problemas de conducta asociadas a otras patologías, de tipo psíquico. Como puede ser la agresividad  en una persona con psicosis.
           Consideramos importante algunas intervenciones educativas o cómo dar una respuesta educativa como profesores de PT, o cómo asesorar al resto del profesorado. En definitiva, cómo intervenir con alumnos con necesidades educativas especiales asociados a los trastornos del comportamiento.
Podemos dar respuesta:
  • Desde el ámbito afectivo/emocional y social del alumno, en el que el objetivo principal consiste en facilitar el desarrollo personal y afectivo del alumno mejorando su integración en la dinámica del aula, mejorando el autoconcepto y la autoestima del alumno y las relaciones con sus iguales y con los profesores.

  • Desde el ámbito académico/curricular, cuyo objetivo será mejorar la competencia curricular y académica del alumno, potenciando el éxito en sus actividades escolares y reforzando sus logros académicos, diseñando una programación que se adecue a las características específicas y conductuales del alumno.

  • Desde el ámbito comportamental, cuyo objetivo será regular el comportamiento del alumno, disminuir sus comportamientos desajustados y desarrollar otros comportamientos necesarios para su integración en la dinámica y trabajo en el aula (con refuerzos positivos, diseñar actividades preparadas…), utilizando técnicas cognitivas y conductuales adecuadas.
          Hay que aclarar que no todos los comportamientos inadecuados son problemas de conducta. Hay que tener en cuenta otras variables: edad, estabilidad, intensidad, efecto sobre el desarrollo del alumno y su relación con el medio…
          Y, como conclusión, habría que decir que, como profesorado que atiende a los alumnos con algún problema de conducta o comportamiento, debemos conocer y diferenciar todos sus tipos para poder trabajar diariamente con ellos y poder ofrecerles una respuesta adecuada a sus necesidades y proporcionarles las herramientas adecuadas (refuerzos, aprendizajes de conductas adecuadas, normas, respeto, valores…). De esta forma, en un futuro, los problemas desaparecerán o disminuirán y podrán alcanzar las competencias básicas adecuadas para desenvolverse en la sociedad que les espera.

Bibliografía: 
  •   Domínguez Alonso, J (2008). “Las conductas problemáticas en el aula. Propuesta de actuación”. Revista Complutense de educación. Vol nº 19 nº 2. Madrid.
  •  “Manual de Atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo derivadas de Trastornos Graves de Conducta. 4”, Consejería de Educación. Junta de Andalucía, 2008.
  •  “Guía para la atención educativa del alumno con trastorno por déficit de atención con hiperactividad”, Consejería de Educación, Ciencia y Tecnología, 2004.
  • www.centros.educacion.navarra.es/creena/002conductuales/nee 
  • www.enfoqueseducativos.es

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