miércoles, 25 de agosto de 2010

Los jóvenes: Infractores en el olvido. Natalia Gómez Quintero. Sinaloa. Mexico.

MÉXICO (UNIV).20-08-2010_ En México se capturan entre 30 y 40 mil jóvenes al año por cometer algún delito, según algunos cálculos. Pero, ¿cuántos de ellos pueden reintegrarse a la sociedad? No se sabe. No existen estadísticas oficiales, pero la realidad revela que es un porcentaje mínimo. A los jóvenes de entre 18 y 25 años con un alto nivel de violencia se les conoce como "corregendos" en los Centros de Readaptación Social, especialmente en los del Distrito Federal, donde se concentra la mayor población de reclusos. Estos muchachos, que son temidos por otros internos, tienen como antecedente común haber estado en un Consejo de Menores en su adolescencia para ser rehabilitados. Pero el sistema falló. Una investigación del Centro de Investigación y Docencia Económica en 2009 indica que uno de cada tres sentenciados en cárceles había estado preso o internado en una institución para menores infractores. En ese análisis se menciona que 40 por ciento de la población interna tiene entre 18 y 30 años. 
Además, la justicia penal para menores, con los programas de reeducación y reincorporación a la sociedad que conlleva, no tiene éxito. Sólo se reproducen los vicios del sistema para adultos y carecen de recursos humanos especializados, así como de los económicos, explica Francisco Castellanos, quien es uno de los miembros del centro de prevención comunitaria Reintegra. 
La preocupación de los menores infractores ya había sido un punto a discusión en México. El intento legislativo fue bueno, pero su aplicación aún es cuestionada. 
En 2005 se reformó el artículo 18 de la Constitución, lo que abría la posibilidad a implementar un sistema integral de justicia penal para adolescentes, entre 12 y 18 años. 
Esta reforma garantiza en el papel que los adolescentes que cometan una conducta descrita en los códigos penales como delito, sean juzgados por tribunales y procedimientos específicos, y que la responsabilidad, por tanto la sanción, del adolescente por el acto cometido, se exprese en consecuencias jurídicas distintas de las que se aplican en el sistema para los adultos. 
Con ello quedaba abierta la posibilidad de que el joven, dependiendo de la gravedad de su acción, resarciera en libertad el daño que cometió. Como un último recurso extremo se utilizaría el internamiento de los mayores de 14 años. 
Victoria Adato Green, coordinadora del Programa sobre Asuntos de la Mujer, la Niñez y la Familia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, asegura que con este proceso de reforma cada estado tuvo que regular su código penal, por lo que existe una legislación plural que plantea sanciones para los menores de 7, 10, 15 y hasta de 20 años de reclusión, pena similar a la de los adultos. 
En algunos estados de la República incluso no existen medidas alternativas a la internación de jóvenes. 
"Existe una simulación en la aplicación de la justicia penal para menores. Se preveía que habría Ministerios Públicos, jueces, agentes, psicólogos y terapeutas capacitados de manera profesional para la atención de los adolescentes en conflicto con la ley y (trabajar en su reinserción, pero hoy a lo que más se llega es que los actuales funcionarios reciban una especialización en dos meses", advierte Adato Green. 
La reincidencia entonces es frecuente. El Programa Nacional de Prevención del Delito de la Secretaría de Seguridad Pública identifica que, antes de cumplir la mayoría de edad, 30 por ciento de los menores infractores que ingresan al sistema de justicia juvenil comete su segunda felonía. 
Las principales faltas por las que los menores infractores llegan ante el Ministerio Público son, en primer lugar, robo, con 38%; le siguen las faltas administrativas, con 35 por ciento; contra la vida, la integridad y la seguridad de las personas, 12 por ciento; contra la salud, 6 por ciento; contra la integridad y libertad sexual, 4 por ciento; y el resto se debe a diversos delitos. 
Víctimas o victimarios 
Emilio Álvarez Icaza, ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, asegura que los jóvenes infractores han sido víctimas de dos sistemas: el penal, que no reintegra a los menores, y el social, donde no se ha generado un acceso al desarrollo individual, pero también comunitario y en el que se exponen a riesgos como el consumo de las drogas. 
Justo por eso, del 23 al 27 de agosto jóvenes de 92 países se reunirán en Guanajuato para debatir, en el marco de la Conferencia Mundial de la Juventud, éste y muchos otros temas que forman parte de la agenda pendiente en diversas naciones. 
En el foro se hablará de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio, que pretenden erradicar la pobreza, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el VIH/sida, y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar una asociación mundial para el desarrollo. 
También se ha agregado a este encuentro mundial el tema de la justicia y la seguridad, porque se considera integrante del proceso de desarrollo nacional de cada País. 
Elena Azaola, investigadora del CIDE, considera que, además de una nueva reforma a las leyes locales para su adecuada aplicación, se debe cumplir con los procesos de readaptación que ya están establecidos, y utilizar las medidas de internación sólo en casos graves que verdaderamente lo ameriten. 
Para Francisco Castellanos, de Reintegra, y Carlos Cruz, de Cauce Ciudadano, la reeducación de los jóvenes bajo estas condiciones es difícil, debido a que si el chico estuvo internado y vuelve al entorno sin un proceso de recomposición de su propia comunidad, la probabilidad de reincidencia es alta. 
No obstante, el hecho de cumplir la sanción en libertad se ha desvirtuado porque no existen los suficientes mecanismos, recursos humanos y económicos para la correcta aplicación del plan. 
"Las instituciones del Estado han fracasado en la reeducación del adolescente; falta una política de Estado que en verdad dé los pasos hacia la atención de este sector de la población", comenta Daniel Cunjama, de 31 años e investigador asistente del Instituto Nacional de Ciencias Penales. 
Cunjama recuerda que ante nosotros tenemos el aumento de la participación de los jóvenes en delitos federales, como el narcotráfico y el crimen organizado, pues las cifras oficiales señalan que durante los operativos de gobierno se han detenido a 3 mil menores de edad. 
Hoy, cerca de 6 mil menores de edad son acusados en el DF cada año ante la Procuraduría, 4 mil son sujetos a procesos judiciales, 3 mil 500 están sujetos a medidas externas para cumplir sus sanciones. En el centro de San Fernando hay unos 500 adolescentes internados. 
La segunda oportunidad 
Tanto Reintegra como Cauce Ciudadano trabajan con jóvenes para reintegrarlos a la sociedad. Consideran que para que un muchacho pueda tener éxito en su proceso de reintegración a la sociedad debe haber al menos cinco factores: un adulto funcional en la familia que lo acompañe; cumplir un trabajo comunitario; establecer metas a corto plazo; insertarlo en actividades recreativas, como deporte, cultura, arte; y reparar, de alguna manera, el daño que causó. 
Sin embargo, debido a la especialización en las actividades, las organizaciones existentes no tienen la capacidad suficiente para poder atender a una población mayor a 250 personas. 
Armando Barrera tiene 29 años, perteneció a la porra de los Pumas y estuvo cinco días por robo en el Consejo Tutelar. Su estancia corta a los 17 años y el dolor que provocó a su familia le hizo reflexionar sobre el rumbo que estaba tomando su vida. Actualmente es el director jurídico de Cauce Ciudadano y desde ahí da testimonio, con su propia experiencia de vida, de que la reintegración a la sociedad es posible. 
Los datos 
Uno de cada tres sentenciados en cárceles ya había estado preso o internado en una institución para menores infractores. 
* 40% de la población interna en los reclusorios tiene entre 18 y 30 años de edad. 
* 30% de los menores infractores comete su segunda felonía antes de cumplir 18 años. 
* 38% de los menores infractores que llegan ante el Ministerio Público cometieron robo. 
*Tres mil menores de edad se han detenido durante los diversos operativos del Gobierno federal

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